jueves, 19 de octubre de 2017

Sueños y bebes

Cuando estaba en el colegio, soñé con los 3 trimestres del embarazo, era más virgen que la mismisima Virgen María y cuando despertaba pensaba: "Ohh la hueá cuática, si hasta me sentía embarazada". Aunque no tenía la más mínima idea de que se sentía, no había preguntado tampoco porque mis amigas que ya le habían puesto weno se cuidaban, quizas creía que así se sentía tener un bebé en la pancita.

El primer sueño fue que yo me enteraba que del embarazo y era de un chiquillo con el que pololeé después, pero ya nos conocíamos. Le contaba a este niño y no recuerdo como reaccionaba, solo que estaba ahí, yo sentía que el vientre me dolía como cuando me iba a llegar, pero era constante y no era molesto. Y yo me sentía feliz, era raro, porque no había conocido varón. El segundo sueño fue algo parecido, pero me veía con guata haciendo mi vida normal, ¿de quien era? ni idea, aún seguía siendo niña virgen. Y el tercero fue de la etapa final, con dolores, contracciones y esas cosas, pero el momento del parto nunca llegó.

Ahora que ya viví todo ese proceso, pienso en que ha sido increible, sobre todo verme con una guata enorme, con huevitos que se mueven en la guatita, con piernas en las costillas, con mis extremidades mas hinchadas que empanadas de kilo de Pomaire. Las contracciones son cuáticas, existen las de Braxton y las de parto, yo solo tuve las de Braxton porque este chiquillo no quiso encajarse. Así y todo, ha sido una hermosa experiencia ser mamá, una aventura todos los días.

¿Quién No se ha cuestionado como será como mamá? Recuerdo que en un post anterior, les contaba mis miedos, ahora que ya mi retoño está conmigo, siento que lo estoy haciendo bien, mi bebé es sano, toma pecho, es feliz, despierta contento, siento que he hecho bien la pega.

Y lo mejor de todo, es que mi compañero apaña en todas, eso más tranquila me deja, sobre todo cuando me dice que no tiene ninguna duda que soy un mamá increíble.

Nadie dijo que sería fácil, pero es lo más hermoso del universo.

lunes, 8 de junio de 2015

El cigarro malo malo

Comencé a fumar de mona a los 11 años, ya saben, solo porque el resto lo hacía. Eso me duró hasta que mi madre me pilló (por supuesto eso no trajo nada bueno, pero para qué hacerlos llorar con mi tragedia), fue a los pocos meses, luego no volví a probar el cigarro hasta los 18 años, ya en la educación superior. Comprenderán que en esa etapa, cualquier ser humano anda estresado y es la excusa perfecta para tomar un cigarro y no soltarlo más.

Ese no fue mi problema, el problema fue la adicción, a medida que pasaban los años, fumaba y fumaba, sólo lo dejaba cuando me resfriaba, aunque éstos eran cada vez más pesados y terminaban en bronquitis, sinusitis, amigdalitis y cualquier cosa terminada con itis relacionada con mocos, flemas y guácalas varios.

Cuando supe que estaba embarazada, tuve la típica reacción de una fumadora que sabe que no puede fumar... y prendí un cigarro, aunque lo apagué a las dos quemadas porque me cargó el olor. A medida que pasaban los días, las ganas disminuían, aguanto que fumen, pero bien lejos... con toda la perso del mundo, cigarro malo malo.

Parece que a mi bebé no le gustan los vicios que tenía la mamá, porque me los ha espantado todos. Por eso lo amo!! porque desde chiquitito se preocupa porque la mamá esté bien, díganme, cómo no lo voy a cuidar y querer??

viernes, 15 de mayo de 2015

Llantos y miedos

El día a día sigue empeorando para mi, llevo una semana llorando casi todos los días, discutiendo, alterandome, pensando más de la cuenta.

Es inevitable que muchas preguntas vengan a mi mente, preguntas que quizas a muchos le molesten o consideren que no pienso en mi hijo, pero se equivocan. Creo que mi bienestar es importante también y, no es por abrumarme, pero debo ir dejando esas cosas atras por el bienestar de mi bebe, quiero que crezca bien, sano y que no sea neura como yo.

Quisiera más oreja, quisiera no pensar en como cresta lo voy a hacer cuando tenga un poco más de guata y no me sienta bonita, sexy o deseable, cómo tener a mi pololo conmigo y que no venga otra a moverle la raja porque tiene a la mina embarazada y gorda. Tanta mina fresca y tan fresco que es este hombre, coqueto (o amable con las amigas, tratandolas de amor, de rica, de preciosa... Cuando solo tienen cara de chana barata de Rotonda Rodrigo de Araya), en fin, como confiar en que me va a preferir a mi antes que a sus amigas chanas, o los carretes... Que mierda hago, como decirle "Oye, para la huevá con tu celular, para la huevá con tus chanas de mierda, no eris amante de nadie, no eris el amor de nadie mas que mio, por que chucha les hablai así?". Pero no puedo, asi de simple. 

Cómo combato esos miedos, cómo se puede con todo eso? Cuando el embarazo viene a cambiar todo, viene a revolucionar desde mis hormonas hasta lo que puedo o no comer, me voy a volver loca, sigo llorando por lo que es y no es.

Sólo me hace sonreír cuando se acerca a mi panza y la abraza, le da besos y me mira con ojos de agradecimiento por hacerlo feliz con este hijo que viene en camino. Pero sonrío y lloro después. 

lunes, 11 de mayo de 2015

La noticia

Preocupada por el atraso de un mes, pero sin darle mayor importancia, puesto que había sido constante en mis cuidados, fui por un test de embarazo a la farmacia, con los mil rollos que me estaba pasando, muerta de susto. Esperé que mi pololo llegara del trabajo y le conté, mientras veíamos una película. quería esperar al final, pero los nervios me tenían loca, asi es que le dije:

-Amor, tengo un atraso, en todo este mes no me ha llegado la regla, no dije nada antes, porque tu sabes que he andado bien irregular estos últimos meses, pero ya estoy en la fecha y no pasa nah. - La cara del pololo se transformó.

- Hay que comprar un test de embarazo - dijo.
-Ya lo compré. - Más horror en su cara.

Fui al baño, abrí la cajita y leí el instructivo. Me senté y empecé a hacer pipí, mientras pensaba "Qué mierda hago si sale positivo, pero no creo, no debería". Termino. "Ponga tres gotitas en el cassette.." puse las tres gotitas y esperé los 3 minutos que decía el folleto, aunque no pasaron ni 30 segundos cuando se pintan las 2 rayitas y mi cara fue la del cuadro "El Grito".

Salgo del baño y entro al dormitorio, no digo nada, solo muestro el test y lloro.  Me abraza y sigo llorando. Ahí quedó la película. 

La típica pregunta "Ahora, qué hacemos?" Vino a mi mente, pololo estaba estupefacto aun, pero me dejó claro que no estaba sola en esto, que ya no tenía 16 y que estabamos grandes, que él no tenía miedo. Hablamos del tema y sólo llegamos a la conclusión de que estamos juntos en esto y que nos amamos, que vamos a salir adelante como sea. 

Han pasado varios días y aún no puedo imaginarme con guata ni menos con un bebé mío en brazos, dando pecho, cambiando pañales, haciendo dormir, desvelandome... Sentimientos encontrados me embargan, alegría y miedo, dudas, temores, no quiero ser como mi mamá, ni como mi suegra, solo quiero hacer feliz a esta criatura que llevo dentro, que sea sano, fuerte, inteligente, ojalá artista como los papás, ojalá mateo, ojalá tantas cosas... Y veo que nos falta tanto por hacer, casa, ropita, cuna, controles, examenes, auto, parto, plata, plata po! Con qué voy a parir si necesitai plata pa que te atiendan bien y no te traten como basura. 

Quisiera que mamá pudiera entenderme, pero no, solo puede darme consejos técnicos, no como criar ni que hacer o sentir, porque su forma de pensar y cer la vida no tiene mucho que ver conmigo.

Ahora tengo la chance de vivir la etapa más hermosa de mi vida y me atormentan los miedos, difícil es procesar aún y no he podido descansar bien.