viernes, 15 de mayo de 2015

Llantos y miedos

El día a día sigue empeorando para mi, llevo una semana llorando casi todos los días, discutiendo, alterandome, pensando más de la cuenta.

Es inevitable que muchas preguntas vengan a mi mente, preguntas que quizas a muchos le molesten o consideren que no pienso en mi hijo, pero se equivocan. Creo que mi bienestar es importante también y, no es por abrumarme, pero debo ir dejando esas cosas atras por el bienestar de mi bebe, quiero que crezca bien, sano y que no sea neura como yo.

Quisiera más oreja, quisiera no pensar en como cresta lo voy a hacer cuando tenga un poco más de guata y no me sienta bonita, sexy o deseable, cómo tener a mi pololo conmigo y que no venga otra a moverle la raja porque tiene a la mina embarazada y gorda. Tanta mina fresca y tan fresco que es este hombre, coqueto (o amable con las amigas, tratandolas de amor, de rica, de preciosa... Cuando solo tienen cara de chana barata de Rotonda Rodrigo de Araya), en fin, como confiar en que me va a preferir a mi antes que a sus amigas chanas, o los carretes... Que mierda hago, como decirle "Oye, para la huevá con tu celular, para la huevá con tus chanas de mierda, no eris amante de nadie, no eris el amor de nadie mas que mio, por que chucha les hablai así?". Pero no puedo, asi de simple. 

Cómo combato esos miedos, cómo se puede con todo eso? Cuando el embarazo viene a cambiar todo, viene a revolucionar desde mis hormonas hasta lo que puedo o no comer, me voy a volver loca, sigo llorando por lo que es y no es.

Sólo me hace sonreír cuando se acerca a mi panza y la abraza, le da besos y me mira con ojos de agradecimiento por hacerlo feliz con este hijo que viene en camino. Pero sonrío y lloro después. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario